Las personas mejor preparadas para emprender proyectos gestionados con responsabilidad social son fundamentalmente de dos tipos:
- Los profesionales con más talento e iniciativa que forman parte de empresas con cultura de autonomía e independencia para sus gestores y colaboradores y que les tratan con respeto para que asuman sus responsabilidades en línea con los valores de rentabilidad y sostenibilidad de los proyectos que tienen que abordar, y por tanto comprometidas con gestión de responsabilidad social empresarial .
- Los emprendedores que entienden y ven en la gestión de sus proyectos una dimensión humana que hace que la organización de su empresa no funcione meramente por inercia sino que comience desde su origen a evolucionar de forma consciente y responsable.
En definitiva se trata de personas íntegras, responsables y conscientes dispuestas a trabajar por generar verdadera riqueza que revierta a la sociedad. Es decir que contribuya a su sostenibilidad.
