Me gustaría que la Responsabilidad Social penetrara en la gestión de los proyectos emprendedores y de las empresas, porque así los economistas que analizan la magnitudes macroeconómicas de los países se darían cuenta de que los análisis basados sólo en términos de valor económico, como hasta ahora se viene haciendo, no son suficientes para llevar a los países a lo que de verdad interesa, y que no es el crecimiento que reflejan esos números (PIB , VALOR DE LA MONEDA, CAPITAL, PRODUCCIÓN, TECNOLOGÍA …), sino a su desarrollo sostenible.
Se habla de países desarrollados, de países en vías de desarrollo y de países subdesarrollados en función de magnitudes macroeconómicas que muchas veces desvirtúan la realidad de muchos de esos países porque se utiliza mal la palabra desarrollo.
Desde mi punto de vista, para hablar de desarrollo habría que basarse en Mahbub ul Haq (1934-1998) Creador del Informe sobre Desarrollo Humano. Porque él habla de la riqueza de un país en términos de personas y cuando yo hablo de Responsabilidad Social hablo también de personas y del entorno en el que vivimos esas personas, y hablo de Sostenibilidad, y el concepto Crecimiento económico es incompatible con la Sostenibilidad.
Entendiendo Sostenibilidad como algo que perdura en el tiempo y el Crecimiento no puede durar siempre . Esto es algo que debería ser obvio pero cuando se habla de incentivar el crecimiento económico parece que no lo es tanto y que hay que recordarlo.
Baste basarnos en la naturaleza humana para darle una explicación fácil. El crecimiento es el proceso mediante el cual los seres humanos aumentan su tamaño y se desarrollan hasta alcanzar la forma y la fisiología propias de su estado de madurez.
Una vez se alcanza la madurez, ya no se crece más. Sin embargo se puede seguir desarrollando en otros aspectos que no son puramente fisiológicos sino más como personas (desarrollo intelectual, cultural, de nuevas experiencias, etc..), y eso sí perdura en el tiempo y sí podría ser sostenible.
“El objetivo principal del desarrollo es ampliar las opciones de las personas. En principio, estas opciones pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. A menudo las personas valoran los logros que no se reflejan, o al menos no en forma inmediata, en las cifras de crecimiento o ingresos: mayor acceso al conocimiento, mejores servicios de nutrición y salud, medios de vida más seguros, protección contra el crimen y la violencia física, una adecuada cantidad de tiempo libre, libertades políticas y culturales y un sentido de participación en las actividades comunitarias. El objetivo del desarrollo es crear un ambiente propicio para que la gente disfrute de una vida larga, saludable y creativa”.
Este mensaje que nos dejó Mahbub ul Haq es el objetivo que yo creo que debería llevarse a las empresas y a los proyectos emprendedores a través de la incorporación de una gestión con Responsabilidad Social.
Si me dejáis demostraros que es posible, rentable y recomendable en las empresas quedará demostrado que también lo es para los países o estados.
El primer Informe sobre Desarrollo Humano, publicado en 1990, comenzó con una premisa simple que ha orientado todo su quehacer posterior: “La verdadera riqueza de una nación está en su gente”. Al corroborar esta afirmación con un cúmulo de datos empíricos y una nueva forma de concebir y medir el desarrollo, el Informe ha tenido un profundo impacto en las políticas de desarrollo en todo el mundo.
Sin embargo los países mal llamados desarrollados no lo están teniendo en cuenta, olvidándose de que el crecimiento solo llega con una buena nutrición (gestión con Responsabilidad Social) del organismo (empresas y Estado ) y a través de un buen desarrollo del individuo y unos buenos hábitos.
